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¿Qué son los divertículos?

Los divertículos son sáculos o bolsas de la pared del colon. El colon es el sitio más común de formación de divertículos del tracto digestivo. Generalmente son múltiples. Cuando los divertículos no están inflamados el proceso se conoce como diverticulosis, cuando se añade inflamación se usa el termino diverticulitis. La enfermedad diverticular ocurre con igual frecuencia en hombres y mujeres, aunque recientemente se ha sugerido una incidencia creciente en mujeres. Ocurre con una incidencia clara para pacientes mayores de 50 años. El colon izquierdo es el que se afecta con más frecuencia (65,5% de los pacientes).

¿Cómo se presenta la diverticulitis aguda?

El paciente se presenta por lo general con dolor en el cuadrante inferior izquierdo, asociándose con fiebre y elevación de los glóbulos blancos. Si el cuadro es avanzado puede presentar también hipersensibilidad y defensa abdominal ante la palpación como una peritonitis. En la diverticulitis aguda es común la diarrea o los periodos alternantes de diarrea y estreñimiento. Si se desarrolla una obstrucción parcial del colon por la inflamación se produce cierto grado de distensión abdominal. El sangrado se considero antiguamente como una manifestación extremadamente rara, sin embargo actualmente la incidencia de hemorragia es más elevada.

¿Cómo se diagnostica? ¿Qué estudios debemos hacer?

Después de un examen físico completo, y luego de que haya remitido el proceso agudo con un tratamiento conservador, se realizara un colon por enema doble contraste (procedimiento que consiste en la coloración con una sustancia radio-opaca de toda la luz del intestino, pudiendo así identificarse los sacos diverticulares u otros signos indirectos de la enfermedad). En ocasiones puede ser imposible distinguir entre enfermedad diverticular y cáncer, ciertamente estas dos formas coexisten hasta un 20%.

La tomografía computada y la ecografía son muy útiles en el periodo agudo donde no se pueden realizar el colon por enema por el riesgo aumentado de perforación. Estos estudios muestran el engrosamiento del intestino y la existencia de abscesos o pus en cavidad (por la presencia de microperforaciones).

La endoscopia es útil para diferenciar la diverticulitis del carcinoma aunque en proceso agudo puede ser técnicamente difícil de realizar.

¿Qué complicaciones pueden existir?

Las complicaciones pueden ser: perforación, abscesos, fistulas, obstrucción intestinal y hemorragia.

Perforación: es la complicación más seria de la diverticulitis aguda y ocurre entre el 4 y 15% de los enfermos. Los pacientes que padecen de esta complicación están gravemente enfermos y deberán ser intervenidos quirúrgicamente de urgencia. Clínicamente se manifiesta con un cuadro de peritonitis aguda.

Abscesos: cuando la perforación se bloquea con el mismo intestino o con la grasa pericolonica se instituye un cuadro más lento que termina en la formación de un absceso localizado en torno al divertículo perforado. El paciente se presenta con un cuadro solapado de fiebre, dolor abdominal y elevación de glóbulos blancos.

Fistulas: la fistula se forma por la comunicación de un divertículo que estando en contacto con un órgano vecino como el intestino delgado, la vagina, el uréter o la vejiga, se perfora. De las diversas formas de fistulas fecales que pueden aparecer en la diverticulitis la mas común es la colovesical (entre el colon y la vejiga).

Obstrucción intestinal: la incidencia de la obstrucción intestinal varía en un rango del 10 al 45% pero se puede considerar que es del orden del 15%.

Los episodios de subobstrucción repetidas pueden ceder dejando cicatriz (fibrosis), esta cicatriz termina por estrechar la luz del colon causando una obstrucción progresiva y completa. El mayor desafío es hacer el diagnostico diferencial con un cáncer de colon.

Hemorragias: se estima que en aproximadamente un 30% de los pacientes con diverticulitis pude padecer una hemorragia gastrointestinal baja en algún momento de su evolución.  La evaluación del paciente con sangrado debe ser rápida y esforzándose para excluir el cáncer como causa.

Tratamiento

Los pacientes que presentan sensibilidad abdominal leve, con poca sintomatología se manejan de forma ambulatoria (extrahospitalaria). En este periodo se instituye una dieta de bajo contenido de fibras combinado con antiespasmódicos y antibióticos. Cuando los síntomas son mas severos se impone la hospitalización y el tratamiento antibiótico y analgésico por vía endovenosa. Si el cuadro no cede y el enfermo sigue empeorando se debe realizar una intervención quirúrgica de urgencia.

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